El departamento de siniestros de una aseguradora funciona con documentos igual que un tribunal funciona con la ley: textos maestros de póliza, endosos, boletines regulatorios, decisiones anteriores y el propio expediente del siniestro. Un ajustador que decide una cobertura tiene que sostener todo eso a la vez. Cuando la cláusula relevante está enterrada tres endosos más abajo, la respuesta llega lenta, o llega equivocada, y una decisión de cobertura equivocada sale cara en ambos sentidos: una reclamación válida denegada invita a una queja, una inválida pagada es una fuga.
Cómo encaja OEP
- Los textos de póliza se convierten en paquetes gobernados: los textos maestros, los endosos y los boletines quedan versionados y anclados a página. Qué texto regía una póliza en su fecha de inicio es una consulta, no una búsqueda en una unidad compartida.
- Las respuestas citan la cláusula: «¿cubre esta forma el daño por agua de una tubería rota?» devuelve el texto vigente, literal, con su fuente, así el ajustador verifica en lugar de confiar.
- Precedente sin conjeturas: las decisiones anteriores se recuperan por evidencia, y «evidencia insuficiente» es un veredicto de primera clase en lugar de una analogía inventada.
- La decisión se puede reconstruir: cada consulta puede registrar qué se preguntó, qué versión del texto y qué fuentes respaldaron la decisión, así una decisión disputada puede defenderse más adelante.
- Permanece dentro de tu límite: los expedientes de siniestros son datos personales sensibles; los paquetes se ejecutan en tu entorno, sin viaje a la nube.
Qué existe hoy
Esta es una dirección arquitectónicamente relevante, no un producto desplegado. Las bases que necesita son el núcleo de OEP: corpus versionados, recuperación verificada con evidencia, primitivas de auditoría, fidelidad a nivel de página. La definimos con un socio de diseño, empezando por una línea de producto y una familia de textos de póliza.
Lo que no te diremos
No afirmaremos un sistema de siniestros desplegado, precisión actuarial, ni que ninguna herramienta decida la cobertura. El objetivo es dar a los ajustadores el texto vigente en segundos, con un registro que puedan defender.